Una pequeña carta y un álbum de momentos, hecho con todo el cariño de tus hijos — para que sepas que aunque la distancia nos separe, cada día pensamos en ti, mamá.
Hoy es tu día, y aunque no podamos abrazarte como nos gustaría, queremos que sepas que estás presente en cada cosa bonita que nos pasa. En cada llamada, en cada audio largo, en cada foto que nos mandas, sentimos tu cariño cruzar la distancia.
Gracias por ser la mamá que siempre nos enseñó a no rendirnos — por la paciencia, por las oraciones, por cada vez que pusiste tus sueños en pausa para que los nuestros pudieran seguir creciendo. Te admiramos más de lo que las palabras alcanzan a decir.
Aunque estemos lejos, y aunque las actividades nos tengan corriendo de un lado a otro, hoy paramos todo para celebrarte a ti. Pensamos en ti, mamá. Brindamos por ti. Y cuando volvamos a vernos, prometemos abrazos largos, tardes sin apuro y muchas, muchas fotos más.
Eres la persona más fuerte y dulce que conocemos. Eres nuestro lugar seguro, no importa en qué ciudad o país estemos. Te queremos infinito, mami.
Cada foto es un día que valió la pena. Aquí van algunos de nuestros favoritos contigo, mamá.
Donde sea que estemos en el mundo, mamá, tú eres siempre la dirección a la que volvemos.— tus dos hijos
Las cosas chiquitas son las que más se sienten cuando estamos lejos. Estas son las que más nos vuelven a casa.
Aunque hoy no estemos en la misma mesa, este pequeño rincón es nuestra forma de abrazarte. Léelo despacito, mira las fotos sin apuro — y sabe que cada palabra es de verdad.